La fotografia de cabra montés (Capra hispanica) es quizá una de las más agradecidas de cuantas se pueden prácticar con mamíferos en nuestra geografía, puesto que con un asumible esfuerzo por nuestra parte, se pueden conseguir resultados bastante satisfactorios.
Lo primero que se ha de hacer, como siempre que se busca la fotografia de una especie en concreto, es conocer sus costumbres y biología. La cabra montés es una especie con fuerte dimorfismo sexual, al igual que muchos otros bóvidos. Las hembras miden unos 1,20 metros de largo y otros 60 de altura en la cruz, pesando entre 30 y 45 kilos de peso. Tienen cuernos bastante cortos y se parecen bastante a una cabra doméstica. Los machos, en cambio, pueden llegar a los 150 centímetros de largo y tener una altura de 77 centímetros en la cruz, alcanzando un peso máximo de 110 kilos. Los cuernos de los machos son notablemente gruesos y pueden llegar a ser el triple de largos que los de las hembras.
Esta especie se desenvuelve por igual de día y de noche, aunque sus máximas horas de actividad se localizan por la mañana y a finales de la tarde, cerca del crepúsculo. En invierno desarrollan su actividad en las horas centrales del día, que es cuando hace más calor.
Son animales sociables, pero cambian a menudo de manada. Ésta puede estar constituida por machos adultos, hembras con sus crías o adolescentes de ambos sexos (en este último caso, sólo durante el verano). Los machos y las hembras adultas se reúnen en la época de celo, en los meses de noviembre y diciembre -caracterizados por los violentos combates cabeza contra cabeza de los machos- y las crías (una por parto) suelen nacer en mayo.
Se trata de una especie que como su propio nombre indica se encuentra intimamente ligada a las cumbres. No obstante, en periodos invernales muy severos y con abundancia de nieves, la necesidad de alimentarse las obliga a descender hasta las zonas libres de nieve para poder alimentarse. El periodo de celo como es lógico es quizá el más espectacular pues es muy habitual poder disfrutar de las demostraciones de fuerza de los machos para poder ganarse el derecho de aparearse con las hembras (poderlo fotografiar ya es otra historia). Estas demostraciones de fuerza, mediante el choque de sus cornamentas, constituyen sin duda una de las escenas más perseguidas por los fotógrafos, pero no son nada faciles de captar.
Preparación y desarrollo de la sesión
Lo primero que hay que hacer es planificar minimamente la sesión. En el caso del Sistema Central, se encuentra presente la subespecie victoriae. Distribuyendose de forma mayoritaria en dos enclaves principlaes, constituidos por: El entorno del puerto de La Morcuera (La Najarra, Asomate de Hoyos, Hueco de San Blás) y el Macizo de Gredos. Las fotos que ilustran este reportaje pertenecen tanto a uno como al otro sitio. Si hay algo que debo destacar es que si bien es la misma especie, de las veces que he podido acercarme a fotografiarlas en uno y otro lugar, me parece más complejo fotografiar a la especie en La Morcuera que en la zona de Gredos, quizá porque en este ultimo entorno es más abundante y se encuantra más acostumbrada a la presencia humana debido a la abundante afluencia. En cualquier caso esto no deja de ser una opinión personal y derivada de la suerte que he tenido en cada uno de los sitios.
Al igual que pasa para todas las sesiones que nos podamos plantear con otras especies (tanto vegetales como animales, es de vital importancia
las luces que nos vamosa encontrar. En el caso de la fotografia de cabras, al ser un entorno de media-alta montaña deberemos madrugar para poder intentar que cuando lleguemos a los rebaños de cabras tengamos buena luz y estas no sean muy duras. Igualmente al ser entornos de montaña, tendremos que tener en cuenta que la meteorologia puede ser muy cambiante, por lo que tendremos que ir preparados y estar pendiente de ello. Junto con la ropa necesaria es importante que seleccionemos cuidadosamente el equipo elegido para la sesión. Con frecuencia estas sesiones pueden ser relativamente exigentes para nuestra forma física por lo que es muy recomendable no cargar con más peso de lo estrictamente necesario. Un cuerpo de camara, un teleobjetivo largo (300-400 mm) y el tripode se antoja como lo imprescindible. En ocasiones, si se tiene, se puede optar por añadir un zoom medio (70-200 mm) por si la sesión sale bien y tenemos a las cabras cerca. Si uno tiene experiencia con el manejo del monópode puede sustituir el tripode por el monópode y se ahorra algo de peso y "bulto". Personalmente me siento más seguro con el tripode aunque si que he de reconocer que luego es más engorroso de usar en mitad de la sesión. Por contra te aporta mayor estabilidad.
Desarrollo de la sesión
Una vez que estamos en el destino escogido solo nos queda con paciencia ir ascendiendo en busca de las cabras. Sobra decir que si bien no es necesario mantener un silencio sepulcral, si que no conviene ir dando voces para no ahuyentar a la fauna. Tanto si tenemosya referencia de por donde se suelen situar los rebaños, como si no, segun vamos ascendiendo conviene pararse a hacer barridos por las laderas próximas en busca de rebaños porque a veces nos sorprenden estando más accesibles de lo que nos pensamos (demás de que estas paradas para hacer los barridos nos permiten recuperar un poco el aliento de la subida ¡¡).
Un vez que localicemos un rebaño es importante seguir algunas sencillas pautas que incrementen nuetras posibilidades de exito. La forma de actuar y de aproximarnos es de vital importancia. Las cabras son animales sociales y basan su defensa forma de vida en el grupo (con la salvedad de la separación de sexos comentada al inicio). Por ese motivo, si queremos que la sesión tenga exito debemos procurar que nos acepten dentro del rebaño. Para ello una vez que veamos un rebaño y estando aun en la distancia dejaremos que nos vean. Nos pararemos a una cierta distancia de forma que nos vean. La reacción normal del rebaño al vernos y estar alejados será vigilarnos y prestarnos una especial atención. Mantendremos la posición hasta que veamos que todos los individuos del
rebaño vuelven a sus quehaceres, pues esto supondrá que no nos considerán una amenaza a esa distancia. Llegado este punto podemos seguir avanzando tranquilamente hacia el rebaño hasta que veamos que alguno de los integrantes del mismo nos mira y se muestra minimamente nervioso o inquieto, momento en el que repetiremos la operación anterior.De estaforma con paciencia las cabras no nos considerarán una amenaza. Ni que decir tiene que en ele momento en el que tengamos una distancia adecuada para empezar a hacer fotos (de grupo, integradas en el entorno, encuadres que nos gusten, etc...) las iremos haciendo, dando asi inicio a la sesión y haciendonos más amenas las paradas. Si vamos varios fotografos es importante que no nos dejemos llevar por la emoción, sino que nos movamos un poco al unísono. Si tenemos paciencia y vamos avanzando con criterio y tranquilidad las cabras en muchos casos nos permitirán meternos en medio del rebaño y nos brindarán momentos inolvidables. Llegado este momento solo nos queda disfrutar del momento, movernos conpaciencia, sin bruquedades y disfrutar. Atención especial merece el tripode en esta situación, ya que es muy habitual que en el entorno en el que nos vamos a mover abunden las retamas, espinos, y otros arbustos de raices retorcidas y "traicioneras" los cuales en ocasiones nos dificultarán plantar el tripode de forma estable con el peligro que ello supone para el equipo. Otro inconveniente del tripode radica en lo aparatoso que es el movernos, siendo un elemento extraño que sino actuamoscon cuidado y tranquilidad puede generar inquietud en las cabras. Aqui ya cada uno nos podremos mover un poco a nuestro aire dentro del rebaño pero siempre tratando de evitar rodearlas para que no se sientan amenazadas. Si eso sucediese es probable que alguna de las hembras emitirán un potente silbido. Si esto pasa es importante quedarse quieto pues cualquier movimiento que les parezca sospechosos por nuestra parte supondrá
que todo el rebaño
saldrá a la carrera y perderemos toda la labor de aproximación realizada. Es importante no desesperarse al primer silbido porque en ocasiones esa alarma es simplemente una voz de atención, y si nos mantenemos tranquilos es muy probable que vuelvan a tranquilizarse y sigan con su"vida normal". Como os podreis imaginar no todos los individuos son iguales y notodos los rebaños se nos van a comprotar de igual manera. Especialmente recelosos se mostrarán los rebaños de hembras, jovenes y criascuando estén solos. Por contra si nos encontramos en epoca de celo, los individuos estrán tan pendientes de sus instintos reproductores ysus exibiciones que nos permitirán integrarnos con relativa facilidad en el rebaño. Es en estas circunstancias en las que tenemos la suerte de estar metidos dentro del rebaño, en las que quizá echemos de menos ese 70-200 que no llegamos a meter en la mochila.Sea como sea una vez que nos hayan aceptado bien desde dentro del rebaño, como a una cierta distancia, las cabras volverán a su actividad normal, pudiendo fotografiarlas comiendo, los juegos de los más jovenes, las disputas de los machos si es época de celo, etc... En este momento es cuando se irán sucediendo las fotografias, pues una vez que las cabras se han dado cuenta de que no constituimos un peligro, se muestran tremendamente confiadas y curiosas siendo en muchos casos los individuos, especialmente los jovenes, los que se acercarán hacia nosotros para ver que son esos animales bipedos que deambulan por la zona. He de reconocer que en estas circunstancias a veces dejo de hacer fotos y me paro a contemplar la escena. Son instantes que te llenan y se te quedan grabados en la retina, la vida fluye y de verdad te sientes parte de la naturaleza, y no una amenaza para ella.
Una vez que demos por terminada la sesión es tambien importante que nos salgamos del grupo (si nos han aceptado) y nos alejemos tambien con mucha tranquilidad. en este caso no es necesario hacer paradas intermedias pero si que conviene no hablar muy alto ni hacer movimientos bruscos hasta estar bastante lejos, ya tendremos tiempo en la bajada de comentar la sesión con los compañeros de jornada.
Aqui tienes una pequeña muestra de algunas de las fotos de estas entretenidas sesiones con las cabras